Félix Salgado Macedonio, conocido por sus polémicas, ha dejado el escaño del Senado por unos días para cambiar las leyes por las luces del cine. Esta vez, el senador con licencia promociona su más reciente aventura: Tétano. El auto ganador, una película escrita, protagonizada y dedicada a… su coche oxidado.
La trama de Tétano narra una historia de tres niños huérfanos, un orfanato en crisis, una cirugía cardíaca y la única salvación, un piloto retirado al volante de un Mustang Mach 1 de 1973. Sí, ese Mustang, al que Salgado bautizó cariñosamente Tétano por su oxidación. La hazaña del filme radica en convencer al legendario Chácharas (interpretado, cómo no, por el mismo Salgado Macedonio) de que regrese al circuito de carreras para salvar a los niños y, de paso, pagar la operación.
La cinta fue dirigida por Rafael Aparicio y cuenta con la participación de actores reconocidos como Ariel López Padilla. Sin embargo, es Salgado quien se lleva el protagonismo, no solo en pantalla, sino también en la promoción. Según el político, la película ha sido galardonada en Bielorrusia, un dato que, curiosamente, nadie parece poder verificar.
De Terminator a “El Héroe del Tétano”
Esta no es la primera vez que Salgado combina la política con su vena artística. En 2001, ya había protagonizado Guerrero, una película en la que, al más puro estilo Terminator, cabalgaba una motocicleta como símbolo de lucha social. A esto se suman sus discos de baladas y su famosa Cumbia del Peje, musical a López Obrador.
Pero la línea entre el héroe ficticio y el político real no solo se difumina en sus películas, sino también en su vida pública. Mientras su alter ego cinematográfico salva orfanatos, el político ha sido señalado por violencia sexual, críticas a su gestión y acusaciones de nepotismo tras haber impulsado la candidatura y victoria de su hija Evelyn Salgado como gobernadora de Guerrero.