El Senado de la República aprobó ayer la reforma a la Ley de Amparo, esta prohíbe las suspensiones con efectos generales contra leyes. Es decir: para que los jueces no detengan obras o normas de forma cautelar ante posibles violaciones de derechos humanos.
En la práctica, esto significa que si alguien impugna una ley ante un juez, este no podrá detener su aplicación de forma provisional hasta haber estudiado si esa ley viola la Constitución.
La reforma a la Ley de Amparo se aprobó en lo general con 69 votos a favor, 42 en contra y cero abstenciones y después en lo particular con 66 votos a favor y 38 en contra, en un debate en el que el coordinador de los senadores de Morena.
La intención detrás de estas reformas, según los senadores de Morena que las respaldan, es evitar que los jueces actúen de manera arbitraria al conceder suspensiones provisionales que, según ellos, podrían favorecer a ciertos grupos o intereses.
Sin embargo, la oposición argumenta que estas reformas limitan el derecho de los ciudadanos a ampararse y pueden provocar un rezago judicial, ya que algunas personas podrían no tener los recursos económicos para llevar adelante un proceso de amparo sin la posibilidad de una suspensión provisional.