Investigadores lograron recuperar ADN humano y animal en un sedimento de hace 25 mil años en una cueva del norte de España, en Cantabria. Este hallazgo sugiere que la Península Ibérica pudo haber sido un refugio para los habitantes de la Edad de Hielo, que ocurrió entre hace 110,000 y 10,000 años.
El descubrimiento fue comparado con el de La Dama Roja, cuyos restos, hallados en la misma región, datan de hace 19,000 años. Los análisis permitieron concluir que las poblaciones humanas en la zona fueron estables durante el periodo Solutrense, que se desarrolló en Europa entre 21,000 y 17,000 años antes de la época actual.
El equipo de investigación estuvo encabezado por Ana Marín Arroyo, Manuel González Morales, Pere Gelabert, Ron Pinhasi y Lawrence Straus. Los resultados fueron publicados en la revista Nature Communications, destacando que, pese a la ausencia de huesos, los estudios genéticos en sedimentos pueden identificar la presencia de humanos y animales en épocas prehistóricas.