Un aserradero clandestino que operaba en el municipio de Huitzilac, Morelos, fue clausurado y desmantelado en un operativo conjunto encabezado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). Como resultado, las autoridades aseguraron 33.6 metros cúbicos de madera de pino de origen ilegal.
El operativo se llevó a cabo la madrugada del 31 de marzo, en el marco de las acciones para combatir la tala clandestina en el Bosque de Agua, una de las principales zonas de conservación del centro del país. En la intervención participaron elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Guardia Nacional, Dgcorenader-Sedema, la Secretaría de Desarrollo Sustentable de Morelos y la alcaldía de Tlalpan, bajo el Convenio de Coordinación para la Protección del Bosque de Agua.
Madera ilegal y clausura total
Durante la inspección, se constató que la madera incautada era de corte reciente, con evidencias de haber sido procesada con motosierra. Además, el aserradero no contaba con autorización de la Semarnat para operar como centro de almacenamiento y transformación de materias primas forestales, por lo que se impuso una clausura temporal total y se procedió a su desmantelamiento.
En total, se aseguraron 22.83 m³ de madera en rollo de pino y 10.86 m³ de madera aserrada transformada en polines y tarimas. Todo el material fue trasladado a las instalaciones de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural, ubicadas en la alcaldía Xochimilco, Ciudad de México.