El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se comprometió a investigar a fondo el intento de asesinato contra el expresidente Donald Trump, ocurrido el 13 de julio en Butler, Pensilvania. Biden también aceptó la renuncia de Kimberly Cheatle, directora del Servicio Secreto, tras los errores de seguridad que permitieron el incidente.
En un comunicado, Biden expresó que se está llevando a cabo una revisión independiente para esclarecer los hechos y que nombrará un nuevo director del Servicio Secreto próximamente. La revisión debe concluir en 45 días y está a cargo de una comisión bipartidista.
Durante su comparecencia ante un comité de la Cámara de Representantes, Cheatle asumió la responsabilidad total por el fallo de seguridad y afirmó que el intento de asesinato fue el mayor error operativo de la agencia en décadas.
El incidente ocurrió cuando un joven de 20 años disparó a Trump desde un tejado, hiriéndolo en una oreja. El agresor fue abatido por agentes del Servicio Secreto.
Biden y el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro N. Mayorkas, agradecieron a Cheatle por sus años de servicio público y su dedicación al Servicio Secreto.