Este Carnaval es una festividad llena de color, música y danza. Durante estos días, la comunidad se reúne para disfrutar de desfiles, bailes, música en vivo y diversas actividades culturales. Además de la instalación de la tradicional feria, donde ambulantes venden artesanías representativas del municipio y comidas típicas de todo el estado de Morelos.
Los asistentes a menudo se disfrazan con trajes llamativos y máscaras de chinelo, contribuyendo a la atmósfera festiva de la que son testigos miles de turistas. Ante el exceso de gente la comparsa del Barrio de Santo Domingo, no pudo accesar al zócalo, por lo que se retiró, sin que se pudieran presentar.
Este año, autoridades del municipio implementaron ciertas restricciones, como el acceso al cerro donde se encuentra la zona arqueológica, así como la prohibición del consumo de bebidas alcohólicas en las calles. La advertencia es que las personas que bebieran alcohol en las calles serán acreedoras de una multa.
Sin embargo, sí fue habilitado un chelódromo, en donde los asistentes pueden consumir alcohol sin control, adicional la calle principal de Tepoztlán está repleta de carteles sobre la venta de micheladas y demás bebidas alcohólicas, mientras que transeúntes pasean por las calles con sus cantaritos de barro en mano, esto sin ninguna repercusión ante la prohibición. Convirtiéndose así una fiesta de tradición en una cantina.