En la lucha contra el VPH, el Seguro Social implementa acciones para la detección temprana, utilizando exámenes de Papanicolaou y pruebas de VPH. Estas pruebas identifican cambios precancerosos, permitiendo un tratamiento oportuno y efectivo.
El VPH se transmite principalmente a través del contacto sexual, incluyendo relaciones vaginales, anales y orales, así como por contacto piel a piel en el área genital.
La prueba de Papanicolaou se recomienda entre los 25 y 64 años, con una frecuencia anual inicial hasta acumular tres pruebas negativas técnicamente satisfactorias.
Antes de la prueba, se insta a las mujeres a evitar relaciones sexuales y tratamientos tópicos en el área genital durante 24 horas para asegurar resultados precisos.
La vacuna contra el VPH es una medida preventiva clave, aplicada a niñas antes de los 9 a 15 años. Esta estrategia busca fortalecer la inmunidad antes de la exposición al virus, reduciendo los riesgos asociados.