El lunes dio inicio el primer juicio penal contra un ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mientras que él busca regresar a la Casa Blanca.
Trump ha combinado los roles de acusado y candidato presidencial durante el último año, presentándose como víctima de persecución política para desviar su candidatura.
A pesar de enfrentar cuatro actas acusatorias por delitos que van desde tener documentos confidenciales hasta conspirar para anular una elección, una posible sentencia condenatoria no le impediría convertirse en presidente nuevamente.
El juicio es visto como un ajuste de cuentas histórico para Trump, después de una presidencia marcada por la ruptura de normas y años de investigaciones.
La jornada inició con argumentos preliminares y la selección del jurado, donde Trump observó de cerca a los potenciales miembros del jurado mientras ingresaban al banquillo.
Solo alrededor de un tercio de las 96 personas del primer panel de posibles jurados permanecieron después de que algunos fueran excusados por falta de imparcialidad o por otras razones.