El obispo de Chilpancingo, Guerrero, Salvador Rangel Mendoza no fue víctima de un secuestrado exprés, así lo confirmó el Comisionado Estatal de Seguridad Pública, José Antonio Ortiz Guarneros.
El encargado de la seguridad en Morelos dijo desconocer porque el fiscal Uriel Carmona Gándara dio esas declaraciones, y tendrá que explicar en base a qué pruebas lo dijo.
Aseguró que el obispo de Chilpancingo, entro de manera voluntaria al motel Real Ocotepec, ubicado en la Zona Norte de Cuernavaca.
“Ingreso voluntariamente al motel con una persona, una persona del mismo sexo, después esa persona se retiro” dijo Antonio Ortiz Guarneros.
Este miércoles, se filtró un documento del alta voluntaria de Rangel Mendoza, en el que Monseñor dio positivo a cocaína y benzodiacepinas, estos son medicamentos
psicotrópicos con efectos sedantes, hipnóticos, ansiolíticos. Además según el documento también habría consumido presuntamente pastillas de sildenafil, medicamento usado para la disfunción eréctil.