La decisión de colocar la bandera arcoíris del colectivo LGBTIQ+ en las fachadas de edificios de ayuntamientos, ministerios y otras instituciones públicas por el Día del Orgullo ha generado controversia en varias ciudades de España, país conocido por su avanzada legislación en derechos LGBTIQ+.
En ayuntamientos y administraciones gobernados por el Partido Popular (PP), se ha decidido no colgar la bandera. En Madrid, el Ayuntamiento no la exhibirá, a pesar de ser la sede de la manifestación estatal del Orgullo el 6 de julio. En Valencia, la alcaldesa María José Catalá explicó que no se colocará la bandera porque no se cuelgan paños para otros días conmemorativos, lo que fue criticado por la oposición. La bandera también estará ausente en los ayuntamientos de Valladolid, Talavera de la Reina y Zaragoza.
Sin embargo, algunas administraciones del PP han decidido colgar la bandera. En Logroño, el alcalde Conrado Escobar la colgó junto a colectivos locales, y en Sevilla, el presidente del Parlamento andaluz, Jesús Aguirre, la desplegó en la sede de la cámara. En Mérida, se colocó una pancarta con la palabra “Orgullo” en los colores de la bandera.
Por otro lado, administraciones gobernadas por el Partido Socialista han decidido colgar la bandera. En Barcelona, se desplegó una gran bandera en el Ayuntamiento. Varios ministerios del Gobierno de Pedro Sánchez, como el de Igualdad y Justicia, también lucirán la bandera.