Los ataques del ejército israelí en el sur del Líbano dejaron 492 muertos y 1,645 heridos, en lo que ha sido el día más mortífero desde la guerra de 2006 entre Israel y Hezbolá. Entre las víctimas se encuentran 35 niños y 58 mujeres, según informaron las autoridades libanesas.
El ejército israelí advirtió a la población del sur y este de Líbano que evacúen la zona, ya que lanzarán una campaña de ataques más amplia contra Hezbolá, lo que ha provocado un éxodo masivo de miles de personas hacia Beirut.
El conflicto ha escalado las tensiones en la región, con ataques mutuos entre Israel y Hezbolá desde octubre. Israel ha advertido sobre posibles operaciones terrestres y ha instado a los residentes a abandonar las áreas de riesgo.
Líderes internacionales, incluyendo el secretario general de la ONU, António Guterres, y el alto representante de la Unión Europea, Josep Borrell, han expresado su preocupación y han llamado a la contención y desescalada del conflicto para evitar una guerra a gran escala en Medio Oriente.