Un grupo de miembros de la iglesia Destiny Church irrumpió en el Desfile del Orgullo LGBT en Ponsonby Road, Auckland, generando momentos de tensión en el evento.
Los manifestantes, vestidos con camisetas con el lema “MAN UP”, rompieron las barricadas policiales y bloquearon el paso del desfile mientras realizaban un haka, una danza de guerra maorí que combina cantos, gestos y movimientos sincronizados.
La interrupción provocó reacciones encontradas entre los asistentes; algunos intentaron acallar la protesta con aplausos y vítores. La policía intervino rápidamente y retiró a los manifestantes sin que se registraran hechos de violencia.
Según un portavoz de las autoridades, varios individuos forzaron su paso a través de las barreras de seguridad y fueron removidos por los agentes.
El incidente ha reavivado el debate sobre la convivencia entre la tradición maorí y los derechos de la comunidad LGBTI+ en Nueva Zelanda. Mientras algunos consideran la protesta como una expresión cultural y una defensa de valores tradicionales, otros la han calificado como un acto de intolerancia.
Los organizadores del Desfile del Orgullo lamentaron la interrupción y reafirmaron su compromiso con la inclusión y el respeto. Además, líderes de la comunidad maorí han sido convocados a un diálogo para promover la coexistencia pacífica entre distintas visiones culturales y sociales en el país.