Los perros de rescate en México son entrenados para localizar a personas atrapadas en desastres naturales, accidentes o situaciones de riesgo. Su preparación comienza desde cachorros, cuando se evalúan características como resistencia, capacidad de concentración, sociabilidad y un olfato desarrollado.
Las razas más comunes en estas labores son Pastor Alemán, Pastor Belga, Labrador, Golden Retriever y Border Collie, debido a su inteligencia, obediencia y energía.
El adiestramiento inicia alrededor del primer año de vida y dura entre 8 y 12 meses. Se centra en dos aspectos: obediencia y desarrollo del olfato. Para ello se utilizan juegos, recompensas y ejercicios de búsqueda en diferentes terrenos y condiciones.
Existen dos tipos principales de perros de rescate:
- De rastreo, que siguen el olor de una persona en un trayecto determinado.
- De venteo, que detectan el olor humano en escombros, avalanchas o zonas de desastre.
Tras concluir su preparación, los perros trabajan en binomios con un guía humano, con quien conviven a diario y refuerzan sus prácticas. El manejador también recibe formación en primeros auxilios caninos y técnicas de búsqueda.
De acuerdo con la Cruz Roja Mexicana y equipos como “Los Topos”, el entrenamiento es constante, ya que la efectividad del binomio depende de mantener la disciplina y la práctica activa para estar listos ante una emergencia