Más de un centenar de directivos y representantes de universidades y sociedades académicas de Estados Unidos firmaron una carta en la que expresan su preocupación por lo que consideran una extralimitación del gobierno federal en asuntos educativos.
El documento, respaldado por la Asociación Americana de Colegios y Universidades, fue publicado tras la demanda presentada por la Universidad de Harvard contra el Gobierno de Estados Unidos, que congeló fondos federales alegando presuntas conductas antisemitas.
En la carta, las instituciones firmantes advierten que la interferencia política pone en riesgo la autonomía académica, las libertades universitarias y el funcionamiento de los campus. Subrayan que están abiertos a reformas y supervisión legítima, pero rechazan la injerencia indebida en sus decisiones internas.
Entre las universidades firmantes se encuentran Harvard, Yale, Princeton, la Universidad de Pensilvania, Boston University, Rutgers University y la American University.